COOL PLANET: WE ARE FAMILY

El inglés se ha establecido como el idioma de comunicación internacional. Es el lenguaje de los viajes, de los negocios, de internet, de los videojuegos, el cine, la televisión… Llegar a dominarlo tiene efectos positivos tanto en el ámbito laboral como en el propio ocio.


1. La enseñanza del inglés en España

Los ciudadanos españoles tienen un serio problema, por lo general, para comunicarse en inglés con los de otros países. Las razones son numerosas: el doblaje en las películas, la poca vocación viajera hasta hace pocos años… Pero sobre todo una enseñanza poco práctica y con un profesorado falto de preparación suficiente.

El remedio ha sido una cierta obsesión con el profesorado nativo. Eso ha facilitado que algunos angloparlantes sin preparación específica para la enseñanza pasen un año de vacaciones pagadas en España, dando clase sin conocimientos, continuidad ni compromiso con los alumnos. El problema es especialmente grave en la enseñanza a niños, para la que hace falta una preparación específica además del dominio del inglés.

Dentro de los errores de esta nueva preocupación por el estudio del inglés, también destaca la decepción que supone para muchos alumnos (especialmente adultos) la lentitud en avanzar. Las falsas promesas de algunos centros que aseguran poder convertir al alumno en bilingüe tienen mucho que ver con eso. No existen recetas milagro. El aprendizaje de un idioma exige constancia y trabajo, y es imposible que un adulto sin formación previa en el idioma pueda conseguir llegar a ser bilingüe (pensar y expresarse con igual facilidad en dos idiomas), a no ser que se traslade a vivir a un país angloparlante durante años o tenga la suerte de que uno de sus padres lo sea.


2. Nuestra enseñanza para niños


Además del nivel en el idioma y la excelente pronunciación, nuestro profesorado sabe cómo tratar a los niños y cómo incentivarles para que se sientan confiados al usar el que será su segundo idioma. Al trabajar en grupos reducidos, pueden atenderles de forma específica.

En particular, es interesante que los niños comiencen pronto (antes de los cuatro años) con el inglés para que puedan aprender a pronunciar correctamente antes de que se desarrolle por completo su aparato fonador.

Nuestra enseñanza hace hincapié en los aspectos prácticos y la capacidad de comunicarse en inglés (hablar y entender), pero también ofrecemos una clase gratuita adicional para apoyar la asignatura de inglés del colegio, en el caso de que el alumno tenga algún problema suplementario con la gramática.
Los objetivos a largo plazo de nuestra enseñanza son que los niños que estén con nosotros lleguen a la madurez totalmente capacitados para desenvolverse en inglés en el mercado laboral, y puedan integrarse de inmediato en cualquier viaje al extranjero. Además, tendrán la opción de presentarse a exámenes de Cambridge, los más reconocidos internacionalmente, para acreditar su dominio del idioma.


3. Nuestra enseñanza para adultos

En los diferentes niveles, nuestra academia ofrece dos tipos de enseñanza: para conseguir un título oficial de Cambridge u orientada al uso práctico.

El objetivo en ambos casos es que se trate de una enseñanza amena y práctica. El papel y el lápiz son necesarios para aprender la gramática, que forma parte de los conocimientos que hay que dominar para un título oficial, pero no son tan importantes cuando lo que se busca es mejorar la comunicación.
Un nuevo idioma entra por los oídos siempre. Por tanto, hacemos hincapié en el uso de material audiovisual y en pedir a los alumnos que dediquen parte de su tiempo de ocio a consumir cine, música y televisión en inglés.


4. Nuestro modelo de escuela

  • Atención personalizada a cada alumno, buscando la mejor forma de que evolucione en el idioma.
  • Profesorado con alto nivel de preparación no sólo en el idioma, sino también en la enseñanza, que se adapta a nuestra metodología.
  • Plantilla estable que garantice la continuidad del proyecto académico.
  • Continuo reciclaje en los últimos métodos y tecnología para enseñanza, a fin de que los alumnos se sorprendan de forma continua y no se desmotiven nunca.
  • La calidad tiene un precio. Tanto para adultos como para niños: nuestra implicación y la preparación de las clases requiere la misma cantidad de tiempo en ambos casos.